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RESUMEN
Este trabajo realiza una
reflexión acerca de las condiciones de pobreza y atraso en que se
desenvuelve el Ecuador, a pesar de las oportunidades de progreso que
ofrecen los avances científicos y tecnológicos, así como de los recursos
naturales disponibles y de alguna infraestructura útil. Se establece que
no existe una producción que incorpore valor agregado satisfactorio
porque la población económicamente activa, en los distintos niveles de
activación, de manera general, carece de suficiente eficiencia lo cual
depende de capacidades excepcionales para el desempeño. En otros
ámbitos como el educacional, la participación ciudadana y los roles en
familia, también revelan bajos niveles de eficiencia.
Todo ello, justifica la relación
entre talento humano y desarrollo integral que abraca tanto las esferas
de lo económico y social del entorno como el bienestar personal y
familiar, sobre la base de su autorrealización y del mejoramiento
contínuo de las condiciones de vida. Las conclusiones apuntan a motivar
para que se identifique los talentos en la familia, en los
establecimientos educacionales, en los centros laborales y en las
organizaciones sociales, a fin de promover su perfeccionamiento y
aplicación.
PALABRAS CLAVES
Talento, desarrollo, aptitud,
capacidad, habilidad, destreza, competencia, satisfacción,
autorrealización.
*Vicerrector Administrativo de la Universidad Técnica de Machala, Ex
Encargado del Rectorado por 30 meses, Catedrático de Administración de
Recursos Humanos y Periodista Profesional.
ABSTRACT
This work makes a
reflection about the conditions, of poverty and delay, in which Ecuador
develops, in spite of the opportunities of progress the offer the
scientific and technological advances, as well as the natural resources
available and of some useful infrastructure. One settles down that a
production does not exist that incorporates added value satisfactory
because the economically active population, in the different levels from
performance, general way, lack sufficient efficiency and creativity,
which depends on exceptional capacities for the performance. In other
scopes like the educational one, the citizen participation and the rolls
in family, also reveal low levels of efficiency. Al cit, justifies the
relation between human talent and integral development that it includes
so much the spheres of economic and social thing of the surroundings, as
the personal and familiar well-being, on the base of it self-auto
realization and the continuous improvement of the conditions of life.
The conclusions aim to motivate so that it identifies the talents in the
family, in the educational establishments, the labour centers and the
social organizations, in order to promote their improvement and
application.
INTRODUCCIÓN
Siempre, desde cuando nos
involucramos en las filas del Magisterio Nacional, hace casi cinco
décadas, en la escuelita rural y unidocente, los educandos han sido
vertientes de sorpresas e inquietudes. Ellos, en sus actividades
cotidianas, ya sea en el aula y en los diferentes nexos, como en labores
extracurriculares y en su propio ambiente familiar, revelan formas de
ser, gustos, atracciones, reacciones, etc. A veces aprenden con
asombrosa rapidez y facilidad; en ocasiones, producen acciones por
cuenta propia y superan los requisitos de una determinada tarea; y,
asimismo, suelen ser frecuentes los casos de aparente o real indolencia,
incapacidad, confusión y hasta falta de interés o mínima dedicación.
Es el escenario de
los talentos que caracterizan al ser humano como dones legados en forma
incipiente por la naturaleza y el efecto genético; que son influenciados
por el entorno social y múltiples circunstancias, en el transcurso de
toda la vida; y, que permiten hacer o no hacer algo, participar o no
participar, preferir o no preferir, más aún tonel impulso y ayuda de la
educación, la práctica, el esfuerzo, la tecnología, etc. Inclusive,
forjamos la convicción de que no existe ser humano alguno desprovisto de
talentos, ni siquiera quienes padecen patologías ingénitas o congénitas,
aunque pudiese haber casos extremos de disfuncionalidad
neurofisiológica.
Entonces, por qué
no aprovechar ese recursos natural innato y optimizarlo para que
contribuya satisfactoriamente al rendimiento excepcional en el ejercicio
de las acciones, reacciones o preferencias?. Consideramos que es un
reto identificarlos y facilitar su progresivo funcionamiento.
Esa es la
orientación del presente artículo que lo hemos redactado con ayuda de
algunas experiencias directas; apuntes y evocaciones de diálogos o
interacciones con alumnos de educación general básica, bachillerato y
universidad; criterios de colegas; y, una bibliografía seleccionada y
actualizada que nos permitimos recomendar.
¿QUÉ
ES EL TALENTO HUMANO?
Desde una
perspectiva semántica, se conoce que TALENTO es una palabra originaria
del latín: talentun que, a su vez, procede del griego con el
significado de: plato de balanza. De ahí que , podemos deducir
la implicación de valor o algo excepcional que contribuye a superar el
punto medio o de equilibrio entre los dos platos de una balanza.
Si trasladamos el
enfoque al ser humano, en sus realidades intrínseca y extrínseca de SER
HUMANO BIOPSICOSOCIAL, comprenderemos que el talento es una de las
características primordiales que honra y distingue a la persona,
otorgándole valor por sí mismo y por efecto del criterio, percepción o
influencias de o en quienes conforman el entorno social donde se
desenvuelve. Así, surge y se afianza el talento como elemento
determinante para producir trascendencia, muy buena reputación,
servicio, respecto y, autorrealización.
Mediante lluvia
de ideas, en auditorios donde han participado profesores de colegios y
estudiantes universitarios, luego de analizar la importancia del talento
con las concepciones descritas, fluyen fácilmente los ejemplos de
hombres y mujeres excepcionales. Con mayor rapidez y frecuencia suele
mencionarse a: Isaac Newton, Albert Einstein, Carlos Marx, Winston
Churchil, Eva Duarte de Perón, todos los acreedores del Premio Nobel; y,
del ámbito nacional, a Eugenio Espejo, Juan Montalvo, José Peralta, José
Joaquín de Olmedo, Eloy Alfaro, Benjamín Carrión, Matilde Hidalgo de
Procel, Zoila Ugarte de Landívar, etc. Entre los compatriotas
contemporáneos, hay menciones a José Moncada Sánchez, Oswaldo
Guayasamín, Jefferson Pérez, Isabel Noboa Pontón, Mae Montaño, Agustín
Delgado, Plutarco Naranjo y otros.
Sin embargo,
conviene advertir que la identificación del talento, aunque no es un
proceso inmediato y simple, sino más bien complejo y prolijo, es un reto
para los padres, docentes de todos los niveles, jefes inmediatos,
responsables de grupos o equipos de trabajo y, en fin, para cualquier
individuo responsable del desempeño de otra u otras personas.
Es el requisito
indispensable para optimizar esas capacidades excepcionales. Son
potencialidades, aptitudes o competencias susceptibles de mejoramiento
contínuo y progresivo.
¿QUÉ
ES EL DESARROLLO?
Sin lugar a
dudas, desarrollo es más que crecimiento. Mientras éste hace notar
incremento cuantitativo, aquel, agrega calidad. Es producto de la
evolución progresiva y sostenida de una estructura, un sistema o un
conjunto de elementos.
En el caso del
ser humano, el desarrollo genera madurez, mejores habilidades y
destrezas, esfuerzos intencionados, conciencia de lo que se hace, de lo
que no se hace y de lo que se debe hacer; previsión de riesgos, etc. Es
la perspectiva de lo biológico unido a lo psicológico y a lo social.
Con respecto a
esa concepción holística del ser humano, el desarrollo involucara no
sólo al individuo como tal, sino también como miembro activo del mundo,
priorizando desde luego los entornos local, provincial, regional,
nacional y latinoamericano. Además, se trata tanto de la población como
de la naturaleza, del patrimonio cultural y, en definitiva, de todo
cuanto existe o tiene que ver con la vida.
Entonces,
sustentamos la aseveración de un desarrollo integral que involucra a los
seres humanos y a todo cuanto les rodea, siendo pertinente reconocerlo
como DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL, orientado a la permanente búsqueda,
construcción y mejoramiento de las condiciones de vida con evidencias de
justicia, equidad y progreso.
RELACIONES
DEL DESARROLLO CON EL TALENTO HUMANO.
Sobre la base de las explicaciones dadas, se comprueba que el talento
humano es un factor clave del desarrollo económico y social; pues,
mientras las personas sean más eficientes y, en consecuencia, posean
capacidades excepcionales o competencias para un buen desempeño, mayores
serán los niveles de satisfacción de las necesidades inherentes al
mejoramiento de las condiciones de vida.
Por tanto:
TALENTOS HUMANOS
DESARROLLO
El talento humano
es clave para el desarrollo, por qué no aprovecharlo? Esa inquietud es
la que demanda respuesta frente a problemas tan devastadores como los
alarmantes índices de pobreza y miseria, enfermedades, contaminación,
violencia, suicidios, promiscuidad, marginación, exclusión y muchos
otros que, precisamente, contrarrestan al desarrollo. La pregunta es
más preocupante si tomamos en cuenta los avances asombrosos de la
ciencia, las nuevas tecnologías, el impulso a los derechos humanos y un
amplísimo abanico de facilidades que no las tuvieron generaciones
anteriores al presente siglo o a las últimas décadas del siglo XX.
¡Acaso nos corresponde prescindir de los beneficios del progreso y de la
modernización!.
ALGUNAS CONCLUSIONES:
A manera de resultados o
informe de nuestros apuntes, investigaciones bibliográficas y encuentros
de enseñanza-aprendizaje, requerimos la atención a los siguientes
planteamientos:
Ø
Todo ser humano,
en cualquier edad o época de su evolución biológica, tiene y revela
potencialidades o aptitudes que tienden a funcionar a través de
habilidades y destrezas según se incrementen sus niveles de conciencia
acerca de lo que puede y le gusta hacer.
Ø
Las habilidades
y destrezas, con la práctica y el conocimiento apropiado, se convierten
en capacidades y éstas, en competencias que generan rendimiento
incomparable.
Ø
El desafío para
una existencia útil y satisfactoria está en descubrir los talentos
(potencialidades o aptitudes), para transformarlos en capacidades y
competencias.
Ø
Ignorar talentos
o no descubrirlos, significa perder oportunidades.
Ø
Aunque
destacados personajes del mundo han deslumbrado con sus talentos a
determinadas edades, la eficiencia y el desempeño excepcional puede
manifestarse en la niñez, adolescencia, juventud, vejez y hasta en la
senectud. Desde luego, siempre que no haya deterioro cerebral y sin
desconocer los grandes aportes de protagonistas como Newton al describir
las bases de la gravitación universal entre los 22 y 23 años; de
Einsten quien a los 25 años publicó trabajos cinéticos que merecían el
premio Nobel; o de Charles Darwin quien comenzó a elaborar su Teoría de
la Evolución entre los 22 y 24 años.
Ø
Howard Gardner,
pionero en la Teoría de las Inteligencias Múltiples, tiene razón al
decir que las aptitudes para la matemática y la música pueden
desarrollarse más precozmente que lo verbal o el quehacer artístico;
pero, insistimos todo depende de cuándo se descubren los talentos y cómo
se desarrollan; es decir, de los procesos de aprendizaje.
Ø
Las nuevas
tecnologías son recursos poderosos para proceder a activar talentos y
optimizarlos a través de proyectos atractivos y útiles.
Ø
Las personas con
determinados talentos, excepcionalmente desarrollados, acreditan un gran
posicionamiento social y económico. Al mismo tiempo, son más felices
que otras, porque perciben su propia autorrealización.
Ø
Es fundamental
entender que nadie nace o vive desprovisto de talentos. Los talentos
son innatos; pero, no todos tienen y desarrollan los mismos talentos.
Ø
Talento y
orgullo, talento e inteligencia, talento y alegría, talento y servicio,
entre otras, son relaciones recíprocas.
Ø
Los procesos
para transformar talentos en competencias o capacidades excepcionales y
desempeños sobresalientes, suelen depender tanto de las motivaciones o
gustos del propio ser privilegiado, como de las influencias del entorno,
incluyendo educación, salud, bienestar familiar y comunitario, etc.
Ø
Por último,
tenemos la convicción que descubrir talentos y trabajar con ellos a
través de adecuados procesos familiares, educativos, laborales y
sociales, es el camino para dinamizar el desarrollo integral.
BIBLIOGRAFÍA
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MINISTERIO DE SALUD DEL
ECUADOR, El talento humano en los Umbrales del Nuevo Milenio, 2004.
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COLOMBIA, Articulación de la Educación con el Mundo Productivo:
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VARGAS ZÚÑIGA, Fernando.
Competencias en la Formación y en la Gestión del Talento Humano,
Anales de la Educación, Buenos Aires, 2006.
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MEJÍA GERALDO, Armando,
JARAMILLO ARANGO, Marcela; y, BRAVO CASTILLO, Mario. Formación del
Talento Humano: Factor Estratégico para el Desarrollo de la
Productividad y la Competitividad Sostenible en las Organizaciones
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